Cómo definir el estilo de tus fotografías y no morir en el intento

Tener un estilo propio y definido de tus fotos va a hacer que tu público reconozca al instante tu contenido, no confunda tu marca con la competencia y sobre todo no olvide tu nombre ni tu manera de comunicar.

Claro que un estilo propio no se define de la noche a la mañana, es largo proceso. Vas a necesitar mucha práctica, paciencia y búsqueda constante de inspiración. Dejá volar tu imaginación y no te quedes encasillada en lo más básico o lo que no sientas que te representa. A veces creemos que lograr algo es imposible y solo hay que pensar cómo realmente podemos llevarlo a cabo, la solución muchas veces esta más cerca de lo que crees.

Lo primero que tenés que hacer antes de ponerte en la búsqueda de inspiración y referencias es tener en claro el branding de tu marca. De este punto se despliegan muchos aspectos a tener en cuenta y es súper importante que se reflejen en tus fotografías.

Uno de ellos es la personalidad de tu marca. Si la manera de comunicar tu emprendimiento es más bien serio deberías replicar ese tono tanto en los props que decidas sumar a tu composición, por ejemplo ninguno debería ser súper colorido o extravagantes. Los fondos o locaciones donde vas a llevar a cabo la sesión deberían ser más bien sobrios y minimalistas y así vas desprendiendo distintos ítems a tener en cuenta en el armado de set de tu próxima sesión y para logar esa coherencia visual de tu marca.

Otro aspecto a tener en cuenta de tu branding son los colores de tu marca. No es 100% necesario que todos tus colores estén en todas tus fotos, pero si respetas ciertas gamas a lo largo de varias producciones o de cada foto suelta que vayas sacando también vas a ir plasmando tu propio estilo. De comienzo podés simplemente definir si tus fotos van a ser más bien claras, con fondos blancos y con algunas texturas o si vas a jugar con una gama de colores súper estridentes. Lo importante de esto es que perdure en el tiempo.   

Algo que va a ayudarte mucho a tener un estilo propio es no seguir modas. Si recomendamos siempre estar al día con las tendencias que van surgiendo, ya que es algo que va a sumar mucho en tus redes, y que va a hacer que tengas un contenido llamativo para tus seguidores, pero es importante adecuarlas al estilo de tu marca. Y no solo a tu marca sino a tu público, siempre pensá ¿esto lo quieren ver mis seguidores? ¿Es el tipo de contenido que funciona con mi marca? ¿Puedo mostrar mi producto de esta manera?

Por eso es importante identificar en tus referencias qué es lo que te gusta y por qué. Y desde ahí convertirlo, transformarlo y llevarlo a tu marca.

Mantener a lo largo de varias producciones algún aspecto, ya sea luces, colores, composición de la foto, edición, texturas es primordial para ir generando tu estilo propio. No necesariamente tienen que ser estos ni tienen que mantenerse todos juntos, sino que al definir algo que te gusta y buscarle la vuelta de hacerlo perdurar en el tiempo vas a lograr este objetivo sin “renegar” en el proceso.

La edición de las fotos también va a potenciar identidad fotográfica. Podes armarte tus propios presets o filtros en la aplicación que más cómoda te sientas para editar, lo importante es que el resultado de cada foto editada sea similar una de la otra sin que hayan sido sacadas en la misma producción, ni con la misma luz, ni con la misma cámara.

Entonces, resumiendo, ¿qué te va a ayudar a definir tu estilo? Práctica, paciencia y perdurar en el tiempo. Para lograrlo proponete hacer producciones chicas una vez por mes o cada dos semanas. Planificalas, anotá que vas a fotografiar, dónde, que props vas a sumar en cada composición. Y una vez que tengas el resultado andá identificando de cada una que te gustó y querés mantener en las próximas fotos y que no, para descartar ese recurso y darle lugar a algo nuevo. Así poco a poco vas a ir definiendo tu propio estilo y sin darte cuenta vas a tener un montón de material para publicar en tus redes. Animate a generar tu contenido propio y con la impronta de tu marca.