Trabajar freelance Claves para empezar y crecer

Poner tu energía en trabajar en proyectos que te inspiren y diseñar tu forma de
hacerlo: allá vamos. Atrás quedó la era que nos educó para incorporar procedimientos,
replicar metodologías y repetir procesos. La era actual nos interpela para innovar a
cada paso, nos desafía a tomar lo aprendido y mejorarlo, a ser proactivas no
solamente en la ejecución de nuestras tareas, sino también en el diseño del trabajo
mismo. Convertirnos en diseñadoras de nuestros propios trabajos nos abre infinitas
puertas, y proyectar un trabajo autónomo deja de ser un sueño para pasar a ser un
plan. 
Una vez que identificás hacia dónde querés ir, y empezás a darle forma a tu proyecto
como autónoma, seguramente te surjan muchas dudas para darle forma al trabajo
freelance. Te acercamos 5 claves para trabajar freelance, mantenerte organizada y no
morir en el intento:
1) Definí tu valor: El punto de partida es tener muy en claro lo que vas a ofrecer para
posicionarte en un nicho dentro de la industria. Si tu industria es la ilustración,
pregúntate: ¿qué temáticas y elementos definen tu estilo? ¿qué te diferencia de otros
ilustradores? ¿qué valor nuevo aportás? ¿a quién puede ayudar o potenciar tu
diferencial? ¿cuál podría ser tu nicho?
En mi camino, descubrí que mi diferencial estaba en mi estilo bohemio y en mi
capacidad de contar historias con cada detalle. Ese estilo hace match con el diseño de
estampas o colecciones ilustradas, y puede adaptarse a otros productos, por eso mi
nicho está enfocado en emprendedoras de este tipo y estilo. Si todavía no encontrás
respuestas para estas preguntas, no te preocupes, trabajalas a tu tiempo y durante el
proceso de desarrollo de tu estilo personal. Te van a ayudar no solamente a tener
claridad de tu valor, sino también a poder comunicarlo con autenticidad y propósito.
2) Curá tu portfolio: ¿Todavía no tenés trabajos de clientes? No esperes a tener
clientes para mostrar tu trabajo, se tu propia clienta y diseñá un brief sobre el cual
trabajar, creá tus propios proyectos creativos para tener un marco y estructura como si
fuera un proyecto de un cliente. De esta forma, vas a poder darle forma a tu
portfolio con el tipo de trabajo por el cual querés que te contraten. Es importante que
este esté curado de forma tal que refleje el tipo de trabajo que querés hacer; no hace
falta que incluyas todos los trabajos que hiciste, sino una selección de tu mejor
material. Alojá tu portfolio en un sitio web o plataforma externa a tu Instagram, para
poder tener un lugar propio y más profesional para mostrar a posibles clientes. Agregá
fotos del producto final o del proyecto en el que se usaron las ilustraciones. Asegurate
de que este tenga un llamado a la acción claro con información de contacto.
3) Trabajo con clientes: La primera clave del trabajo con clientes es la comunicación.
Cuanto más clara esté la información y expectativas de ambas partes, mejores y más
fluidos serán los resultados. Establecido el primer contacto, es importante dejar todo
por escrito, ya sea en un contrato o en un documento en pdf que estipule el formato
de trabajo, tiempos de entrega, rondas de cambio y cualquier otra información
relevante. Una vez que empiecen a desarrollar el concepto, es muy útil pedir

referencias del propio portfolio, para que el cliente pueda comunicar qué espera en
referencia a tu trabajo (y no quizás, el de otro ilustrador). En definitiva, te eligen a vos
por tu estilo. Una vez que el presupuesto se aprueba, puede ahorrarte algún dolor de
cabeza pedir una seña del 50% antes de empezar a trabajar.
Mantené buenas relaciones con tus clientes, pueden convertirse en clientes
mensuales, ocasionales, y muchas veces, serán ellos quienes te recomienden a tus
futuros clientes.
4) Ponele precio a tu trabajo: Sobre este tema, muchas veces tabú, hay mucho por
hablar y como primer punto creo que es esencial que hablemos más de plata. Como
menciono más adelante, establecer relaciones con colegas del rubro puede ser un
puntapié clave para compartir información, hablar de presupuestos y precios, ya que,
al haber un espectro tan amplio de variaciones de proyectos, no siempre un tarifario
(por ejemplo, tarifario.org) puede darnos montos exactos, aunque sí aproximaciones y
referencias.
¿Qué cosas hay que tener en consideración para ponerle precio a tu trabajo? La
ilustración y/o cantidad de piezas, el tipo de cliente (no es lo mismo un emprendedor,
que una pyme o una empresa), los tiempos del proyecto, la complejidad, el uso que se
le dará (regional, nacional, etc.) y la aplicación que se le dará. Si bien ponerle un precio
a tu hora puede ser una herramienta útil, creo que también es importante tener una
visión más global, y pensar si ese número te sirve por proyecto mensualmente, y
ajustar acordemente. Recordá tener en cuenta los tiempos que implican la
administración, reuniones y contacto con clientes.
5) Planificación y organización: Mantenerse organizada es clave para crear un negocio
sustentable. Planificá tu mes con los tiempos de diseño y entrega de cada proyecto
(podés usar un calendario físico o aplicaciones como Trello, por ejemplo). Agendá
tiempo para comunicar los proyectos y actualizar tu portfolio. Mantené actualizada y
organizada tu planilla de Excel con las fechas, pagos y facturas de cada cliente. Si la
parte contable no te resulta fácil, pedí ayuda a una contadora.
Por otro lado, creá una rutina de trabajo que se acomode a vos y respetala, en lo
posible, mantené el contacto con tu cliente por mail y recordá que es saludable
ponerte límites de días y horarios para responder mails y correcciones (aunque te
llegue una respuesta un domingo a las 17 h, no lo respondas en el momento).
El camino de diseñar tu trabajo no va a ser siempre fácil, pero sí la mayoría del tiempo
será gratificante y enriquecedor. Vos elegís tus proyectos y atraés tus oportunidades.
Como consejo final, te animo a crear comunidad con colegas y emprendedoras,
rodéate de personas con las que puedas compartir experiencias, dudas e ideas. En los
momentos en los que el camino freelance parezca abrumador, podés apoyarte en tu
comunidad y viceversa: comunidad sobre competencia.